El día que fui infiel

«La infidelidad no solo es engañar o quebrantar un compromiso… Es herir, lastimar y destruir a alguien física, mental o emocionalmente»

Ha sido difícil iniciar este post, pues muchas ideas se acumulan en mi cabeza, hay mucho de qué hablar, quiero expresar tanta información, las emociones se agolpan en mi pecho, ¡no puedo evitarlo!… -respiro profundamente-,  tratando de calmar todo lo que viene a mi mente y poder dar inicio a esta revelación, que puede ser demasiado personal, demasiado íntimo y puede, que para muchos, sea muy decepcionante.  

«Todo inicia por ti, de ti y para ti, por lo que no existe nada fuera de ti».

Seguramente habrás escuchado en más de una ocasión historias sobre infidelidades, sino es, que tú mismo o misma, lo has vivido en carne propia, y sabrás de antemano que este tipo de historias o vivencias tienen mucho que ver con dolor, traición, engaño, muchas lagrimas, rencor y en algunos casos ciertas patologías se han desatado debido a la INFIDELIDAD. 

Yo en carne propia quiero contarte que lo viví,  y no desde el aspecto de la víctima, la que es engañada, sino desde la que ¡ha sido la verdadera responsable de la infidelidad!…

Seguramente a estas alturas de mi post, estarás deseando conocer la historia de cómo ¡YO!, ¡LA PSICÓLOGA!, ¡LA MAESTRA!, ¡LA MAMÁ DE…!, ¡UNA MUJER!…  y un sin fin de calificativos o títulos que quieras ponerme ¡FUI INFIEL!

 Pues tal como lo has leído… hoy ante ustedes mis lectores confieso…

¡HE SIDO INFIEL!

REVIVIR: pareciera irónico que de una relación de casi 4 años, de vivir juntos, en la cual no fui honesta desde el inicio, no vi las señales de alerta, no seguí mis instintos, no hice caso de lo que ¡YO EN REALIDAD QUERÍA!, ¡de lo que en realidad PENSABA!, ¡DE QUIÉN ERA YO!. 

Fue así como en una relación enferma pues él padecía de celotipia (enfermedad de celos e inseguridad, en la cual, si no se detiene a tiempo, puede tener consecuencias fatales), fue muriendo mi seguridad, mi autonomía, mi pensamiento, me aleje de amistades, de familiares, de mi misma… poco a poco, día a día y de manera voluntaria, fui dejándome morir al olvidarme de ¡Quién soy, Qué quiero, y hacia dónde quiero ir!… Es aquí donde en realidad INICIO mi infidelidad. 

 No vayas a creer, que le fui infiel a él, no, eso es lo de menos…

                                ¡ME FUI INFIEL A MI MISMA!

Al no respetarme, no valorarme, no amarme, no ser yo  mi primera opción. Permití abuso, gritos, golpes, humillaciones, solté por completo el control de mi existencia, de mi pensamiento y de mi sentir y todo por «tenerlo a mi lado», «tener su amor»… ¡QUÉ EQUIVOCADA ESTABA!

Mucho podrás leer sobre la  INFIDELIDAD de las parejas, habrá muchos artículos, investigaciones, mitos, cuentos, leyendas, chismes, novelas y más, que hablen al respecto; sin embargo, para que exista ese tipo de infidelidad, debemos de entender, que si se da la infidelidad con la pareja, es porque ya se dio paso al «ORIGEN»  de la infidelidad CONTIGO MISMO.

Pues ya te fallaste a ti mismo, al ser incongruente y no ser honesto contigo mismo, al no identificar si es amor o costumbre, al no definir que quieres o no de la relación, al no establecer un compromiso claro contigo y con tu pareja, al no pactar las reglas, límites o lineamientos que ambos seguirán para llevar una relación sana y equitativa. 

Dar ese primer paso...

RENUEVA: No voy a negar que descubrir que el origen de la infidelidad inicia en mí, conmigo, de mí para mí, claro que, si vives una situación en la que tu pareja te ha engañado o viceversa, es porque inicialmente la falla estuvo con cada uno, en la que no respetaron sus propios límites, el compromiso que establecieron inicialmente de ustedes con ustedes. 

Cuando te das cuenta que quizá no estableciste ese acuerdo contigo, esos límites, ese compromiso, todo va mal, y no solo con la pareja, sino con los amigos, en el trabajo (ética), en cualquier círculo, no queda nada más que dejar morir ese antes para iniciar de cero. 

Ese nuevo inicio, tiene que ver con retomar la confianza en ti mismo, establecer límites claros y congruentes, identificar qué es lo que quieres de la relación (tanto contigo mismo o misma, con una pareja, con amigos e inclusive familiares), es saber que si quieres y que no quieres, determinar hasta dónde estás dispuesto a comprometerte (principalmente contigo mismo, para después definir con los demás, ya sea directa o indirectamente), para al final darle ese sentido a lo que estás haciendo, a lo que estás viviendo .

Claro que esto no lo harás en un solo día, pero si basta solo un día, para tener la iniciativa de dar ese primer paso, para VIVIR  en PLENITUD y CONGRUENCIA. 

Solo DECIDE, tienes el PODER

REVIVE: Cuando aceptas que solo tu ERES RESPONSABLE de ti misma, que solo tu DECIDES en tu vida que si y que no hacer, pensar o sentir.

Cuando te COMPROMETES a ser FIEL contigo misma, a CUIDARTE, VALORARTE y AMARTE cada día de vida. Solo ese día podrás en realidad hacerlo con alguien más.

Al REVIVIR en PLENITUD y CONGRUENCIA, contigo mismo o misma, debes decidir por ti y para ti, algunas personas podrán decir que esto es «Egoísmo», sin embargo habría que esclarecer el significado y el contexto en el que utilizamos la palabra, si lo queremos ver así, este es un egoísmo «sano», en el cual debemos de ser conscientes de nosotros mismos, de nuestras necesidades, de lo que nos motiva e incentiva a continuar, pues esa es la huella que dejaremos en el mundo. 

Es un hábito que hay que desarrollar, que llevar a cabo todos los días, redefinirlo si es necesario y no te olvides, que si requieres apoyo, solicítalo. Es un camino arduo, difícil, doloroso, pero que al concluirlo, sentirás esa PAZ, ESTABILIDAD, AMOR y PLENITUD en todo tu ser. 

No te olvides de comentar, compartir y seguirme en mis redes sociales, gracias por leerme, ¡Hasta la próxima!

 

6 comentarios sobre “El día que fui infiel

  1. Hola.
    Un gran post, al principio creí una cosa totalmente distinta a lo que te referías, me encanta como has dejado la duda hasta el final. Hay que ser fiel a uno mismo para poder lograr nuestros objetivos en la vida.
    Un beso.

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  2. Hola guapa, pues es verdad que cometiste la peor de las infidelidades, la dirigida a una misma, personalmente creo que las que ls haces a los demás tienen muy poca importancia, no es que este a favor a ver… pero es que lo que considero mas importante es serte fiel a ti misma, ahi esta lo importante, besos y que no vuelva a suceder!!

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  3. ¡Hola!
    Sin duda un post para reflexionar de lo lindo, porque aunque a veces no lo queramos ver, estamos siendo infieles a nosotros mismos. Nos estamos cortando las alas, nos estamos autoconvenciendo que lo que tenemos es más de lo que merecemos, y no, no es así. Lo merecemos todo y más,, tenemos derecho a desplegar nuestras alas y volar todo lo alto que deseemos. A veces, dar ese paso concierne tomar decisiones que vistas desde fuera pueden parecer otra cosa. Pero ¿quién tiene la potestad de juzgar lo que hacemos? Rotundamente, solo nosotros mismos.
    Como siempre, un placer leerte guapa.
    Besotes

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    1. Gracias por comentar, sin duda alguna si son tus alas, solo tu tienes la potestad para decidir hasta dónde y qué tan alto quieres hacerlo, y considero que el principal obstáculo es el miedo, ¡A vencer miedos !, bss.

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  4. pues la verdad es que me habias dejado bien descolocada y luego me has sorprendido,la verdad es que yo también me fui infiel, supongo que si somos un poco cobardes no vamos a ninguna parte. El post me ha parecido genial

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